Benditos Postres…
El otro día me pasaron un pdf con unas recetas de postres increíbles… y yo que nunca le digo que no a un dulce, unido a las ganas de aprender a cocinar recetas exquisitas que tengo o, por lo menos, sino exquisitas, comestibles, me he propuesto la ardua labor de cocinarlos todos… El problema: se acerca el veranito y como que no es el mejor momento para aumentar calorías ¿no? …
Como siempre, la peor parte se la lleva mi novio, que a parte de comerse sin protestar todos mis experimentos, con esto de practicar, lo estoy embutiendo también a él, y claro, no es justo… pero es que no tengo fuerza de voluntad para no hacerlos… Ainssssssssss!!!!! FUERZA VEN A MI, FUERZA VEN A MI… y mientras tanto… PACIENCIA para mi novio…
martes, 23 de marzo de 2010
¿Necesito unas vacas?
¿Necesito unas vacas?
El otro día quedé con una amiga, y nada más vernos exclamamos las dos a la vez: “¡necesito unas vacas!…”
Dice mi amiga Patri que últimamente no paramos de caer enfermas por agotamiento ¿será posible?... A ver… nos levantamos tempranito por la mañana, nos pasamos todo el día currando y dos días a la semana vamos al gimnasio y un tercer día a clases de cocina… lo peor, el horario, que entre pitos y flautas los días de cocina no llegamos a casa hasta las 23:30h y entre que cenas, te duchas y preparas las cosas para el día siguiente, no consigues meterte en cama antes de la 1 h. Las consecuencias: terribles… al día siguiente no eres capaz de mover ni un dedo para salir de la cama, y eso que ya es viernes y se supone que tienes todo el finde para descansar… Descansar, ¿Qué es eso?... a lo mejor, lo correcto sería quedarse en casita, dormir hasta tarde, tumbarse en el sofá, quedar para dar una vuelta con tus amigos… pero en realidad, es mejor, irse a pasar el finde fuera o , por lo menos, más descansado, pues si te quedas en casa, siempre hay lavadoras que poner, ropa que tender y después recoger, compra que hacer, cama que mudar, polvo que aspirar… etc… la lista de tareas domésticas es interminable… por eso, nuestra táctica suele ser la de irnos a pasar el finde fuera: a escalar montañas, andar en bici, conocer sitios nuevos, etc.. desestresante, placentero, vital para una buena salud física y psíquica pero … ¿agotador?... Sólo si hay que ir en coche hasta muy muy léjos jejeje…
Lo dicho, que sigo sin saber de donde nos viene tanto cansancio…
El otro día quedé con una amiga, y nada más vernos exclamamos las dos a la vez: “¡necesito unas vacas!…”
Dice mi amiga Patri que últimamente no paramos de caer enfermas por agotamiento ¿será posible?... A ver… nos levantamos tempranito por la mañana, nos pasamos todo el día currando y dos días a la semana vamos al gimnasio y un tercer día a clases de cocina… lo peor, el horario, que entre pitos y flautas los días de cocina no llegamos a casa hasta las 23:30h y entre que cenas, te duchas y preparas las cosas para el día siguiente, no consigues meterte en cama antes de la 1 h. Las consecuencias: terribles… al día siguiente no eres capaz de mover ni un dedo para salir de la cama, y eso que ya es viernes y se supone que tienes todo el finde para descansar… Descansar, ¿Qué es eso?... a lo mejor, lo correcto sería quedarse en casita, dormir hasta tarde, tumbarse en el sofá, quedar para dar una vuelta con tus amigos… pero en realidad, es mejor, irse a pasar el finde fuera o , por lo menos, más descansado, pues si te quedas en casa, siempre hay lavadoras que poner, ropa que tender y después recoger, compra que hacer, cama que mudar, polvo que aspirar… etc… la lista de tareas domésticas es interminable… por eso, nuestra táctica suele ser la de irnos a pasar el finde fuera: a escalar montañas, andar en bici, conocer sitios nuevos, etc.. desestresante, placentero, vital para una buena salud física y psíquica pero … ¿agotador?... Sólo si hay que ir en coche hasta muy muy léjos jejeje…
Lo dicho, que sigo sin saber de donde nos viene tanto cansancio…
miércoles, 24 de febrero de 2010
APRENDIENDO A COCINAR...
¿Cuántos treintañeros hoy en día NO saben cocinar? Y ¿cuántos de ellos desean aprender? Hoy en día parece que la cocina no es uso exclusivo de las mujeres, sino más bien de los hombres, pues no conozco yo a nadie del género masculino que no haya hecho sus pinitos en la cocina. Y es que ¡cómo cambian las cosas! Si antes eran las mujeres las que preparaban el almuerzo, ahora los hombres nos deleitan con detalles culinarios. Ya no hace falta que te lleven a cenar a un restaurante, ahora el restaurante es su propia casa, la comida caserísima, primer plato, segundo plato e incluso postre! Todo ello acompañado de un buen vino y ala! Nos tienen en el bote…
Bueno, pues yo soy una treintañera cuyo interés culinario despertó hace poco, y más que por gusto, por necesidad, pues el hecho de vivir independizada de tus padres te obliga a aprender ciertas cosas y una de las imprescindibles es cocinar y otra, hacer la compra, para no subsistir a base de los tupperware de mami o de comida basura (cocinada o pre-cocinada…) Así que, de la mano de otra amiga de mi generación, nos hemos apuntando en diferentes cursos de cocina para ver que se “cuece” en este mundillo.
Y en eso estamos, entregadas en cuerpo y alma a sacar algo de provecho a esas clases de cocina a las que debes asistir una vez finalizada la jornada laboral y cuyo horario dista mucho de ser apetecible, a pesar de que te puedas llevar la cena hecha a casa… (Al menos, algo que borrar de la innumerable lista de tareas que crea la independencia, todo un consuelo…) y la verdad, creo que le estoy cogiendo gustillo a este mundo, porque si bien antes ni se me pasaría por la cabeza malgastar mi tan preciado tiempo libre entre cacerolas, ayer mismo, me sorprendí saliendo de trabajar y entrando en el primer supermercado que encontré de camino a casa para comprar almendras molidas y preparar una receta exquisita de almendrados… y si, en mi tiempo libre!!!!!!
Si es cuestión de confesar, os diré que no me arrepiento de dedicar a la cocina algo de mi tiempo ocioso a pesar de que ello implique restarle tiempo a la lectura de un buen libro, a descubrir nuevos grupos musicales o ir de compras con tus amigas…, aunque esto último me cueste más… pero, en realidad, supongo que será algo temporal, ya sabéis, la fiebre de la novedad, que si antes me quedaba sentada en el sofá esperando a que se me pasara… ahora me pongo mandil, gorro y al ritmo de “Sarandonga nos vamos a comer… Sarandonga un arroz con bacalao…” me meto de lleno en la cocina y la hago mía.
Bueno, pues yo soy una treintañera cuyo interés culinario despertó hace poco, y más que por gusto, por necesidad, pues el hecho de vivir independizada de tus padres te obliga a aprender ciertas cosas y una de las imprescindibles es cocinar y otra, hacer la compra, para no subsistir a base de los tupperware de mami o de comida basura (cocinada o pre-cocinada…) Así que, de la mano de otra amiga de mi generación, nos hemos apuntando en diferentes cursos de cocina para ver que se “cuece” en este mundillo.
Y en eso estamos, entregadas en cuerpo y alma a sacar algo de provecho a esas clases de cocina a las que debes asistir una vez finalizada la jornada laboral y cuyo horario dista mucho de ser apetecible, a pesar de que te puedas llevar la cena hecha a casa… (Al menos, algo que borrar de la innumerable lista de tareas que crea la independencia, todo un consuelo…) y la verdad, creo que le estoy cogiendo gustillo a este mundo, porque si bien antes ni se me pasaría por la cabeza malgastar mi tan preciado tiempo libre entre cacerolas, ayer mismo, me sorprendí saliendo de trabajar y entrando en el primer supermercado que encontré de camino a casa para comprar almendras molidas y preparar una receta exquisita de almendrados… y si, en mi tiempo libre!!!!!!
Si es cuestión de confesar, os diré que no me arrepiento de dedicar a la cocina algo de mi tiempo ocioso a pesar de que ello implique restarle tiempo a la lectura de un buen libro, a descubrir nuevos grupos musicales o ir de compras con tus amigas…, aunque esto último me cueste más… pero, en realidad, supongo que será algo temporal, ya sabéis, la fiebre de la novedad, que si antes me quedaba sentada en el sofá esperando a que se me pasara… ahora me pongo mandil, gorro y al ritmo de “Sarandonga nos vamos a comer… Sarandonga un arroz con bacalao…” me meto de lleno en la cocina y la hago mía.
martes, 23 de febrero de 2010
DIAS DE INVIERNO
Hoy es un día de invierno cualquiera, de esos en los que suena el despertador y mientras estás en cama, refugiada bajo el calorcito de las mantas y el edredón, escuchas como repiquetean las gotas de lluvia sobre la persiana de la ventana de la habitación y como el viento sopla furibundo en un intento de arrancar todo lo que obstaculice su camino y entonces piensas… me voy a empapar, si si, no queda otra, llueve demasiado…y sabes perfectamente que el trayecto de casa al trabajo se te va a hacer eterno por mucho que corras con la vana esperanza de que la lluvia resbale por tu impermeable rojo y llegues al trabajo un poco decente, y no mojada como un pito que es lo habitual en estos casos… Un día de esos en los que se te da por pensar: ¿con lo bien que se está en camita para que tienes que levantarte?, ah si!… para que va a ser!, para ir a un trabajo que te aporte dinero a fin de mes y te permita seguir durmiendo en esa camita caliente que te cuesta tanto abandonar en días de lluvia y viento, como hoy. Y como lo único productivo que consigues quedándote en cama unos minutos más es llegar tarde al trabajo, dejas de pensar (y de respirar unos segundos) en cuanto ves lo tarde que es en el reloj de la mesilla de noche y te levantas de inmediato tropezando con todo y jurándote a ti misma que nunca, nunca más te vas a plantear el quedarte en camita al abrigo de las mantas cuando suene el despertador y escuches un temporal de frío y nieve, por mucha lluvia y viento que esté intentando derribar a toda costa tu ventana e introducirse en el interior de tu confortable habitación … porque entonces pasa, y ya no importa la prisa que te des, porque ya llegas tarde…
HABLAR POR HABLAR
Hoy tengo ganas de hablar, y no es que tenga mucho que decir, es simplemente uno de esos días en los que te apetece soltar todo lo que llevas dentro sin ningún motivo aparente. Pues bien, como hoy tengo ganas de hablar pero lamentablemente no tengo a nadie que me escuche en estos momentos, me quedo con las ganas... Aunque, pensándolo bien, lo podría escribir... pero no, no es lo mismo, porque en realidad me apetece un poco de feedback…
Pues si tengo que hablar, hablo y ya está, sin ningún tema en particular, vamos, lo que se dice hablar por hablar…
Lo que vaya surgiendo, a ver que te cuento… tengo ganas de ver la peli I’m not There de Bob Dylan, a ver que tal está, supongo que Cate Blanchet estará espectacular, rollo andrógina… bah, esto no mola...
Me voy a dar una vuelta para despejarme que tanto stress me está perdiendo... llevando poco a poco a la locura o falta de cordura que no es lo mismo, aunque bastante parecido… que se lo pregunten a mi profesora de lengua…
Vaya diíta que tengo, así no hay manera, no se puede, no se puede, ainsssssssss!!!!!!!!!!
Pues si tengo que hablar, hablo y ya está, sin ningún tema en particular, vamos, lo que se dice hablar por hablar…
Lo que vaya surgiendo, a ver que te cuento… tengo ganas de ver la peli I’m not There de Bob Dylan, a ver que tal está, supongo que Cate Blanchet estará espectacular, rollo andrógina… bah, esto no mola...
Me voy a dar una vuelta para despejarme que tanto stress me está perdiendo... llevando poco a poco a la locura o falta de cordura que no es lo mismo, aunque bastante parecido… que se lo pregunten a mi profesora de lengua…
Vaya diíta que tengo, así no hay manera, no se puede, no se puede, ainsssssssss!!!!!!!!!!
domingo, 14 de febrero de 2010
AMOR!!!!!!!
¿Qué es el AMOR? No existe ninguna buena definición para el AMOR. Se podría decir que es eso que te hace sentir en la cima del mundo, ser especial, feliz, con ganas de vivir la vida al límite... pero también es angustia, tristeza, decepción, sufrimiento, incomprensión... Es muy dificil entender el AMOR , asi que ¿para qué complicarse?, ¿para qué buscar una etiqueta?, Siente y Vive y ya está, sin más.
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