¿Necesito unas vacas?
El otro día quedé con una amiga, y nada más vernos exclamamos las dos a la vez: “¡necesito unas vacas!…”
Dice mi amiga Patri que últimamente no paramos de caer enfermas por agotamiento ¿será posible?... A ver… nos levantamos tempranito por la mañana, nos pasamos todo el día currando y dos días a la semana vamos al gimnasio y un tercer día a clases de cocina… lo peor, el horario, que entre pitos y flautas los días de cocina no llegamos a casa hasta las 23:30h y entre que cenas, te duchas y preparas las cosas para el día siguiente, no consigues meterte en cama antes de la 1 h. Las consecuencias: terribles… al día siguiente no eres capaz de mover ni un dedo para salir de la cama, y eso que ya es viernes y se supone que tienes todo el finde para descansar… Descansar, ¿Qué es eso?... a lo mejor, lo correcto sería quedarse en casita, dormir hasta tarde, tumbarse en el sofá, quedar para dar una vuelta con tus amigos… pero en realidad, es mejor, irse a pasar el finde fuera o , por lo menos, más descansado, pues si te quedas en casa, siempre hay lavadoras que poner, ropa que tender y después recoger, compra que hacer, cama que mudar, polvo que aspirar… etc… la lista de tareas domésticas es interminable… por eso, nuestra táctica suele ser la de irnos a pasar el finde fuera: a escalar montañas, andar en bici, conocer sitios nuevos, etc.. desestresante, placentero, vital para una buena salud física y psíquica pero … ¿agotador?... Sólo si hay que ir en coche hasta muy muy léjos jejeje…
Lo dicho, que sigo sin saber de donde nos viene tanto cansancio…
martes, 23 de marzo de 2010
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